
Vuelta de carga de batería. Me reitero..., qué bien se está de vacaciones, leches!
La recomendación de esta semana se llama,
DUBLÍN!!!
Qué ciudad más chula para irse, desconectar e incluso, querer quedarse...
Y si os preguntáis qué tiene ésta, que no tienen otras...os lo digo sin rodeos:
Guinness!!!! Bares fantásticos!!!
Pubs que no
huelen a tabaco!!! y... Música!!! La pega, sin duda, la comida. Por cara y por echar de menos la de mi madre...
En próximas entradas prometo
foticos. De momento, os cuento mi paseo más repetido.
Salida por la puerta de mi
hostalico, sito en
Augier St. (estratégico y pobretón) después de 4 tostadas de pan con mantequilla y mermelada de frambuesa mas zumo
pestoso de naranja (¿?).
Paseo hasta
The Queen of Tarts (frente al castillo de
Dublín) para terminar de asentar bien el desayuno y tener provisiones de azúcar para todo el día. Recomendado el
Apple Crumble,
uhmmm! (esa, tiene foto seguro). Seguimos hasta
Christ Church y la casa de los
vikingos...(ciudad medieval) nos asomamos a nuestra
izquierda para visualizar
Saint Patricks y bajada hasta el
rio Liffey llegando a Temple Bar..., parada en todos los
pubs posibles y aprovisionamiento de
Guinness o
Kilkenny o Murphys en su defecto. Continuamos hasta atravesar el río por O'
Connell Bridge, llegando a O'
Connell St..
Visualización del pirulo, y otros edificios singulares y saludo a James
Joyce...Volvemos al barrio, al otro lado del
Liffey, zona de máxima concurrencia de
dublineses,
Grafton St. donde algún músico loco, nos deleitará con lo que quiera y nos dejaremos..., saludamos a
Molly Mallone. Bajada hasta
Merrion Row cruzando por
Saint Stephens Green, visualización algo de verde y agua y nos llegamos a O'
Donoghue's por si hay algún concierto, y...
aprovisionamiento de
Guinness (esta vez, sin duda).
Si queremos perdernos por tiendas de música (y queremos...), es fácil...
George St. tiene en
Wartons, su mejor lugar para quedarte con la boca abierta, tocar sus 30 pianos, sus guitarras, sus arpas, en fin...Alrededor
también encontraremos sitios donde soñar con ser músico. Con el
subidón, entran ganas de
Guinness y toca ir a
Whelans, en
Wexford St. y al
laíto de casa... Lugar entrañable con olor a pino, y una chimenea. Seguro que hay conciertos.
Y si no queremos música ni ruidos y preferimos una charla animada con la mejor cerveza posible, un ambiente
victoriano no demasiado cargado y el "mejor servicio"... nos acercamos a
The Long Hall..., al otro lado de casa, en
South Great George's
Street. Estamos rodeados!
Como veis, he vuelto a sufrir mucho...
See you in Dublin, soon!!!